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PAISAJE NATURAL

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La flora

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Su clima mediterráneo, por definición, manifiesta una escasez de precipitaciones estivales que desemboca en una aridez estival, que en Mallorca es extrema entre los meses de julio y agosto, los cuales vienen además precedidos de un final de primavera marcadamente deficitario. Este hecho, junto con la naturaleza caliza del suelo de la isla, condiciona la distribución de la vegetación de la Serra de Tramuntana que, a grandes rasgos, se organiza en forma de cuatro grandes comunidades vegetales:

  1. El encinar baleárico (Cyclamini-Quercetum Illicis): Es la comunidad climática boscosa que ocuparía la mayor parte del territorio en condiciones de no intervención humana. En la Serra de Tramuntana, la ubicación de este bosque se encuentra radicalmente reducida por la actividad humana, y presenta dos subasociaciones: el encinar de montaña (Cyclamini-Quercetum Illicis pteridio rhamnesotum) y el de las zonas bajas y el litoral (Cyclamini-Quercetum illicit tipicum). Su presencia actual en la Serra de Tramuntana se circunscribe a las zonas donde su aprovechamiento justificó su no roturación y guarda aún un gran número de estructuras de explotación (carboneras, molinos, caminos...) que recuerdan la presión que sufrió por parte antrópica hasta la segunda mitad del siglo XX, por ser su principal fuente de combustible en forma de leña y carbón vegetal.

    Las especies más representativas de esta comunidad son, aparte del propio encinar (Quercus ilex), las endémicas Cyclamen balearicum, Rhamnus ludovicisalvatoris, smilax aspera var balearica y Rubia balearica.

  2. Garriga de acebuche (Oleo-Ceratonion ass. Cneoro-ceratonietum) guarda una importante similitud con las maquias provenzales del continente europeo. Es una formación vegetal propia de zonas cálidas que predomina en las cotas bajas de la Serra y que aparece como consecuencia de las condiciones de máxima sequía que no permiten el buen desarrollo del encinar, en zonas con precipitaciones anuales inferiores a los 500 y 600 mm. Su capacidad de colonización le permitió adentrarse en los espacios que habían correspondido a los encinares cuanto estos fueron roturados por la intervención humana. De hecho, la garriga de acebuche (Olea europaea var. Sylvestris), propia de esta comunidad fue la que dio pie a la expansión del olivo, que es su variedad agrícola y su reproducción se genera a partir de injertos hechos a partir de una técnica, los inicios de la cual en la isla se remontan, a su implantación por parte de los cartagineses en la edad antigua.

    La composición florística de esta asociación se encuentra formada, aparte del propio acebuche, por especies como la mata (Pistacia lentiscus), muy abundante y otros como Cneorum tricoccon, Asparagus horridus, Asparagus Albus, Clematis cirrosa, Arisarum vulgare, Arum italicum, Rubia peregrina, Ephedra fragilis, Euphorbia dendroides o Calicotome spinosa.

  3. Matorral calcícola (Rosmarino-Ericion): Contiene dos arbustos representativos como son el romero (Rosmarinus officinalis) y el brezo (Erica multiflora) y se distribuye por un área menor que la garriga de acebuche y se localiza tanto en ámbitos costeros como de montaña. Una de sus asociaciones es la de Loto Ericetum multiflorae, de distribución montañosa y con un óptimo en torno a los 500 m. En ella, el carrizo (Ampelodesmos mauritanica) supone unos porcentajes elevados de cobertura, al igual que el brezo. Presenta también un interesante endemismo el Lotus tetraphyllus. En condiciones de pendientes en que la lixiviación hace disminuir el carácter calizo del suelo, aparecen especies silícolas, como son el arbusto espinoso Calicotome spinosa. Tanto en este matorral como en el caso de Oleo-Ceratonion se constata la presencia de una cobertura de pino carrasco (Pinus halepensis), especie mediterránea cosmopolita sin ningún tipo de significación fitosociològica. Aunque no se considera una asociación per se, el pinar tiene, en las Islas Baleares, entidad propia y es su formación arbórea más extensa, gracias a su rápido crecimiento y a su oportunismo, ya que el pino coloniza rápidamente las áreas boscosas alteradas. Tanto esta comunidad como la garriga de acebuche son las primeras en colonizar las zonas de olivar de los bancales de la Serra configurando la imagen del avance del pino por encima de las vertientes antes cultivadas.
  4. Las comunidades de Pino culminal Baleárico se agrupan en el Hipericion Balearics, desarrollado especialmente en aquellos terrenos donde la fuerza del viento o la ausencia de suelo -muchas veces debido a la presión antrópica ejercida- no permiten el desarrollo de otras comunidades. Estos condicionantes se pueden dar, en realidad, a cualquier altura de la Serra de Tramuntana, pero su presencia actual se da sobre todo en la zona culminal de las montañas. Se caracteriza por ser una formación muy baja, con plantas espinosas de formas redondeadas -cojinetes-, con un poblamiento discontinuo y una cobertura baja. Se da la circunstancia de que la composición específica de esta comunidad es altamente original, con profusión de endemismos, que suponen un 35% del número de especies que la componen y más del 60% de su cobertura. De entre ellas, se pueden destacar el propio Hypericum balearicum que da lugar a la asociación, los cojinetes espinosos (Teucrium marum subsp occidentale, Astragalus balearicus) o las especies propias de paredes rocosas, como la "violeta de penya-segat" (hippocrepis balearica).