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PAISAJE CREADO

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Patrimonio marítimo

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La costa norte de la Serra de Tramuntana, de navegación marítima complicada, contiene numerosos ejemplos de patrimonio marítimo relacionado con la vigilancia de la costa, la navegación y la explotación de sus relativamente escasos recursos pesqueros: Torres costeras, faros, varaderos y elementos relacionados con el contrabando. Algunas canteras de extracción de piedra arenisca completan el rosario de construcciones costeras de interés patrimonial.


Las torres costeras de vigilancia

El aislamiento geográfico que sufrió Mallorca durante siglos, y las incursiones y ataques piratas a los que la isla fue sometida en numerosas ocasiones, tuvieron como resultado el despoblamiento de la costa para hacer frente a los peligros que generalmente llegaban desde el mar. En la Serra de Tramuntana se localizan dos fortalezas medievales - los castillos de Alaró y del Rey, en Pollença, que constituyen los dos únicos ejemplares de castillo roquero-y numerosas torres de vigilancia y defensa, articuladas alrededor de un complejo sistema de señales y comunicaciones para advertir y avisar de la presencia de naves enemigas o para protegerse de los atacantes, una vez estos habían desembarcado.

La construcción de las primeras torres de defensa y vigilancia que rodean el litoral de Mallorca comienza en el siglo XVI, si bien la presencia de guardas y centinelas se encuentra documentada desde el siglo XIV. La inseguridad de aquella época motivó la construcción de un verdadero sistema conformado por torres que se pudieran comunicar entre sí para dar aviso de los posibles desembarcos no deseados o no previstos. La red y el sistema de señales fueron ideados por el matemático e historiador Joan Baptista Binimelis (1539-1616). Las torres litorales se sitúan en emplazamientos con buena visibilidad sobre la costa, elevados y que al mismo tiempo permiten la observación de las torres vecinas y contiguas.


Los faros

Los faros mallorquines constituyen edificaciones con una torre situadas en los bordes y lugares ostensibles de las costas, o bien sobre plataformas de arrecifes. Su situación se corresponde, de hecho, con puntos estratégicos de la costa, de modo que la linterna que emite haces luminosos de largo alcance sea visible para todos los navegantes a larga distancia.

Los nueve faros de la costa de la Serra de Tramuntana, como el resto de faros de la isla, constituyen un patrimonio relativamente moderno, ya que en su mayoría fueron construidos a mediados del siglo XIX, siguiendo las directrices de un Plan General para el alumbrado marítimo de las costas del estado español, que data del año 1847. Entonces se implantaron una serie de mejoras relativas tanto a la arquitectura de estos edificios como a los combustibles y sistemas de iluminación, a la vez que se incorporaban nuevos aparatos ópticos para reforzar la luz emitida.


Los varaderos de la orilla del mar

Sin ser abundantes, en los sitios más protegidos de los temporales podemos encontrar algunos varaderos. Se trata de sitios habilitados al lado del mar, generalmente a resguardo, para colocar una rampa para lanzar al agua las embarcaciones de pesca. La presencia de casetas o cubiertos en los que poner a resguardo la barca es muy común, mientras que la rampa por donde se desliza la embarcación está formada por unos travesaños de madera clavados en el terreno.


El contrabando

La persecución del contrabando costero ha dejado en Mallorca construcciones ciertamente interesantes como la del cuartel de carabineros de Cosconar, en el municipio de Escorca, más algunos caminos para la vigilancia marítima, así como escondites utilizados por los contrabandistas.